Críptico pensamiento confuso
Abarcas cuanto paraje en mi encuentras.
Satisfaz deseo alguno de jadeos,
De tersos colores y contorsiones.
Como no tal vez también
De susurros de piel
Y coexistencias de luz-reflejo.
Te hago mi calma incendiaria
y huracanada
Mi desesperado secreto al oído
Te transmutas en un haz de verso continuo… Y te tomo!,
Pronto deshaces como hojarasca (hoja seca).
Desdices.
Pierde todo el sentido luego
La vibración armónica y compuesta, que es aire!
¡O sólo espacio!, más aún.
Ni tú capaz eres, de respirarlo.
Y significo tus significantes
Supondré que a nuestro placer
Esos de los que nunca te he oído, desconoces. Dices.
Las copas son alzadas lentamente, lo sabrás
Cuando el tornasol no alcance a sobrar a ti, ni a tu camino
Las frecuencias que tus ojos vociferan
Correrán por mí, ávidas de alimento.
Te repito yo vuelo como icónica ironía.
“Ardiendo el sol”.