lunes, 28 de abril de 2014

Críptico pensamiento confuso
Abarcas cuanto paraje en mi encuentras.

Satisfaz deseo alguno de jadeos,
De tersos colores y contorsiones.
Como no tal vez también
De susurros de piel
Y coexistencias de luz-reflejo.

Te hago mi calma incendiaria  y huracanada
Mi desesperado secreto al oído
Te transmutas en un haz de verso continuo… Y te tomo!,
Pronto deshaces como hojarasca (hoja seca).
Desdices.

Pierde todo el sentido luego
La vibración armónica y compuesta, que es aire!
¡O sólo espacio!, más aún.
Ni tú capaz eres, de respirarlo.

Y significo tus significantes
Supondré que a nuestro placer
Esos de los que nunca te he oído, desconoces. Dices.

Las copas son alzadas lentamente, lo sabrás
Cuando el tornasol no alcance a sobrar a ti, ni a tu camino
Las frecuencias que tus ojos vociferan
Correrán por mí, ávidas de alimento.

Te repito yo vuelo como icónica ironía.
“Ardiendo el sol”.

sábado, 26 de abril de 2014

pobre hombre

Espero, como el pobre
hombre, en guillotina
condenado.

Con una esperanza más
afilada que la misma
hoja de su muerte.

Más dañina aun
que la gravedad actuando...



en el momento instantáneo.

Esa que no habla

Carcajada desesperada, enferma de egolatría,
idiotizada, llevada al funeral de los de mal respondidos
como arte, ritual esgrimido de culto terrenal
y desplazado hacia lo más bajo. Muy abajo.

Peste del poeta, o del que espera (un poeta también)
amarras de concreto, des-uso eléctroquímico
idiotez primordial, inconsciencia dantesca.
No hay perdón ni de blanda mano.

Pálida mueca hacia el sentido dirigida
Esparcida por las aguas desoladas de nuestra nada
Deteriorarás el filme
El fondo, la forma, la dirección y el destino.

Comprenderás tú, desvelos todos,
Justificados con la realidad del acto
Mirando el suelo, echando a correr el fin
de nuestro amanecer
¡Que tan bien se nos ha dado!

somos

el martirio del que huye
del que hasta del tiempo huye
es del que abandona, aflige, destroza o mutila.

alas de terciopelo
de esas que el cielo dicen, hacen tocar
borra de mí tu imagen desdichada, afligida, destrozada o mutilada.

este ritmo cansado
o este lugar de donde en no poco tu cabes
serán los grilletes de mi desespero, aflicción, destrucción o mutilación.

no rezo a un pasado, tal vez ni a un futuro
mi fé muere contigo,

esperando el ocaso.

sin retorno - copia

Te deseo  cual río desbordante de azules profundos.
Te deseo  eclipsándome,  hundiéndome, asfixiando el espacio,
Acabando con la calma y clavándome a tu aliciente,
¡Quemando las cenizas hasta de nuestro incendio!
Fundiéndome, y abandonándome allí.
No hay más recuento, el rojo carmesí de tus ojos son más que una advertencia.

I n e v i t a b l e, no te rehúyo.

Y te me vienes, como súbita tempestad, como ráfaga sin freno de pájaros llameantes,
Como escapando de ti misma, como encontrándote desvalida de razón;
Esa que sobra y se va sola, temerosa de la verdad.
Hechas raíces con propiedad, en mí
O te quedas con mis palabras, o te las regalo o me las robas. Da igual.
Son tuyas al final.

Son tuyas por vez última y primera.

sin retorno

Poesía blanca de largas ramas
Palacio estéril, colores nuevos
Como la luz inconsciente de mañana
Abrazas suave mi agonía
Y calmas el infierno de tu mirada furtiva.

Tú, poesía danzante de pensamientos ocultos
De deseos de fuga, de carmín y hierro,
Pareces desnuda ante mis atentos,
Pareces descuidada con astucia. Con el propósito.

Abriga esta noche fría con tu dulce seda joven,
¡Desliza por la puerta una, y otra más de esas sonrisas!
Para. Vuélvete otra vez y sigue.
¿No lo tengo que decir, o si?
Yo no comienzo nada, yo me acabo, aquí y ahora.

Evanesco y me difumino en tu humareda.
Busco un camino en las olas calmas. No.
¡Atrapas los sentidos, los hechos y quién sabe qué más!
Lo rojo de mi sangre lo atrapas también.
Me han contado.

La naturaleza ríndase, no hay comparación (contraste).
Sólo contigo la tierra es húmeda en montaña,

Sólo por ti ilumina el fuego y cae la lluvia.

vórtex

Eres como un vórtex en el tiempo-espacio.

Suicida de teorías.

Emanases del sombrío azul, agrietas la fotografía,


Estruendo ambiguo de electricidad.

Lo que mereces

Luego de las sábanas, con puñales y dagas
Abandona certera, tambaleando pero con decisión.
Con amarga garganta empapa el salón rojizo,
Y entonces desgarra;
“Te gusta?, es como sabe tu vida!”


El beso en desperdicio.

Tú y tus malos colores

bajando las colinas ya
no nos encontraremos de
nuevo,  mas nuestros
corazones seguirán unidos
a tu cuerpo (mi cuerpo) , y así
yacerán los pensamientos invitados
a la humilde cena de nuestro desencuentro,
de esta forma
dando fin a su evanescente iluminación,
respondiendo casi con ansias
al llamado de la sociedad
opresora con el desvalido, que vive
del dolor del pobre condenado
a liberarse.

no eres tú la mala en
esta historia, es el humano
y su absurda ley testigo y cómplice,
que deja morir al que ni de
hambre puede vivir, y que evita
que su bien alcance con equidad.

nosotros somos nuestro
obstáculo , al más oculto de
los cielos, donde el resplandor
hace trizas cualquier tanque,
desdobla cualquier dolor.
eres tú, nauseabundo animal,
el invitado a condenarte
en tu miseria y la de los
tuyos, no importa tú,
si cuanto con tu dedo puedas contar.
¿y qué eres sino un par de
marcas y un color verde sangre?
no lo olvides que sin tardanza ni demora
la muerte vendrá a saldar
sus deudas y allí perecerás,
lo sé.

y allí padecerás de la desgracia
del que no grita,
del atrapado y olvidado,
del incienso de la mente colectiva
al fondo de tu conciencia, y
a pesar de lograr liberarte a ratos
ya muy obscuro el atardecer
será.


no dejes de recordar, lo que
aquí te he advertido
de otro modo mañana habrás arrepentido,
y aunque bien lo sabes
no miento, tu orgullo será cual cemento

y crudo invierno.